Hey, there! ¿Cómo se plantea vuestro viernes? El mío bien, pero estoy deseando que llegue mañana para ir a la ARC *-* En serio, estoy súper emocionada xD De momento, y para no sentirme mal conmigo misma, he decidido pasar a dejar una nueva reseña, esta vez de Cress, un libro que me ha costado, y mucho, reseñar, pero que, finalmente, he logrado terminar. Espero que os guste ;)
Saga:
Crónicas lunares (3/4)
Nombre:
Cress
Autor:
Marissa Meyer
Páginas:
550
Editorial:
Penguin random house
Reseña:
(Sin spoilers)
Después
de lo ocurrido en Francia, la tierra está en estado de alerta. Cinder, Scarlet,
Lobo y Thorne son fugitivos internacionales, buscados por las autoridades de la
tierra y de la Luna. Sin más opciones que esconderse y huir, y casi sin
esperanzas de evitar la boda de Kai con Levana, los cuatro con Iko deciden
rescatar a Cress, la hacker que logró ponerse en contacto con ellos. Por
desgracia, Cress está atrapada en un satélite, controlada por los lunares, y
muchas cosas pueden terminar mal…
Mi
opinión: (Con spoilers)
La
historia

Tras
los eventos de Scarlet, Cinder,
Scarlet y compañía escapan en la Rampion. Sin embargo, sus problemas no han
acabado ni mucho menos. La boda de Kai con Levana sigue en pie, y cada vez más
cerca y, tan pronto como Levana se convierta en emperatriz, matará a Kai y se
hará aún más poderosa. Cinder quiere detenerla, pero, por mucho que se
esfuerza, no encuentra la forma de colarse en la boda para sabotearla. Además,
aún tiene que aprender a controlar sus habilidades como lunar, lo que es bastante
más complicado de lo que esperaba. Es por ello que decide ir en busca del
doctor Erland quien, con suerte, seguirá en África, y tendrá algún plan para
acabar con Levana. Para añadirle aún más problemas, no pueden descender a la
Tierra porque, tan pronto como lo hagan, irán a por ellos tanto lunares como
terrestres. Es por esto por lo que deciden ir a buscar a Cress, la hacker que
se puso en contacto con ellos anteriormente, a pesar de los riesgos que
entraña, dado que necesitan toda la ayuda posible. Cress, por su parte, lleva
años soñando con salir del satélite en el que está encerrada, espiando a los
terrestres para Levana. Por eso, tan pronto como encuentra a Cinder, trata de
escapar, convenciéndola de que está de su lado. Justo cuando van a escapar,
todo se va al garete, pues aparece nada más y nada menos que Sybil, la Primera
Traumaturga. Aunque Cinder y Lobo consiguen escapar, no todos corren la misma
suerte, y sus caminos se separan de nuevo…

Me
cabrea muchísimo que las editoriales dejen de publicar sagas, sobre todo porque
suelen ser sagas poco conocidas pero que merecen mucho la pena. Cress pertenece a este tipo de sagas y,
harta de esperar a que Montena decidiera o no publicar, me lo compré en inglés
y me lo leí. La verdad es que me he alegrado, porque, sin duda alguna, las Crónicas lunares están muy bien. Cress
es nuestra nueva protagonista pues, aunque no dejamos de lado a Cinder, el hilo
conductor de la historia y la protagonista global, ni a ninguno de los
personajes que nos hemos encontrado antes, este es el libro de Cress. Es su
momento de salir del satélite, de ser libre, conocer lo que solo ha podido
conocer a través de las holo pantallas (lo siento, pero no me acuerdo de cómo
se llamaban en español), de poder ser quien es sin estar bajo el control de
otras personas. Sin embargo, cuando más cerca está de conseguir su sueño, es
cuando todo se va a la mierda. Cuando al fin va a escapar, cuando va a conocer
a Cinder, Scarlet, Thorne… Es cuando se presenta Sybil y decide aprovechar la
ocasión para apresar a Cinder. Por suerte o por desgracia, Cinder escapa, pero Sybil
se marcha con Scarlet, y Thorne y Cress quedan encerrados en un satélite a
punto de estrellarse contra la Tierra. Cinder cree que han muerto, Lobo está
destrozado sin Scarlet, y Thorne y Cress acaban solos en medio del Sahara. Lo
único bueno de todo esto es que Cress está con Thorne (porque sí, Cress ha
estado investigando a Thorne y se ha enamorado de él y de las cosas buenas que
ha hecho. En serio, lo suyo era absolutamente preocupante, era bastante grimoso
y algo triste, ver los sentimientos de Cress).

La
historia sigue varias líneas argumentales, por tanto. En el espacio, tenemos a
Scarlet, que apenas si aparece porque se lleva la mayor parte del libro
dominada por Sybil, y solo adquiere una cierta relevancia en los últimos
capítulos. En la Tierra, se divide en muchos puntos de vista: por un lado, está
Kai, ocupándose de su futura boda con Levana, y pensando qué hacer con Cinder.
Esta, por su parte, está sola con Iko, un Lobo destrozado y Jacin, un guardia
real de Levana que Cinder cogió pensando que era Scarlet (Sybil la engañó,
vamos). Su grupo se ha visto mermado de forma muy importante, y no tiene plan para
acabar con Levana, lo que la deja en una situación muy precaria. Lo único bueno
es que logra llegar a Farrafrah, donde se encontrará con el doctor Erland. Thorne
y Cress no han tenido mucha suerte, pues acaban tirados en medio del Sahara,
sin medios para llegar a otro sitio más que andando y, para mejorarlo todo,
Thorne ha perdido la vista (sí, como lo leéis, se queda ciego Dx). Debido a la
gran cantidad de frentes abiertos, la historia es bastante lenta, porque cada
uno está en un sitio y en ninguno de ellos hay acción. Toda quedó reducida a
Scarlet, parece, porque aquí es bastante escasa, tirando a inexistente. La
parte más interesante diría que es la de Scarlet, porque nos permite ver a los
lunares tal y como son, pero lo dicho, Scarlet aparece bastante poco. Los
capítulos más abundantes, por supuesto, son los de Cress, pero aquí he tenido
un problema y es que Cress no me ha terminado de convencer como protagonista.
Su increíble obsesión por Thorne y su amor casi enfermizo no han terminado de
gustarme. Bueno, puede que enfermizo no sea la palabra adecuada, pero ocupa
demasiada parte de sus pensamientos y es demasiado rotundo. Ella no lo ha visto
jamás, solo conoce su leyenda, pero está absolutamente obsesionada con él, y,
aunque nunca ha cruzado una palabra con él, considera que no hay nadie mejor
que él, y ya ha planeado hasta su futuro juntos. Lo siento, pero me parece que
es algo excesivo...

En
el aspecto de Cinder, están ella, Lobo y Jacin, un guardia de la reina que se
llevaron por equivocación. Lobo está destrozado tras la pérdida de Scarlet, y
se queda reducido a una sombra de quien es. En serio, leer sobre él en este
libro es absolutamente doloroso. El pobre no sabe qué hacer. Scarlet era como
su mundo, lo que lo anclaba a su parte humana e impedía que se descontrolara, y
el saber que no pudo salvarla, que está presa de Levana y totalmente a su
merced le duele más que cualquier otra cosa. Os lo prometo, me hacía daño leer
sobre él, el pobre, y en cierto sentido, era bueno que no hubiera partes del
libro narrados por él, porque habría sido horrible. Ya era bastante malo leer
sobre Scarlet y lo que le pasaba… Cinder sigue sin ser mi personaje favorito, y
este libro, aunque no ha hecho que me caiga mal, tampoco me ha caído mejor.
Está absolutamente concentrada en idear un plan para salvar a Kai, y tiene
muchas cosas en la cabeza: teme volverse como Levana cuanto más use su don, no
cree que vaya a ser una buena líder… Todo esto no abandona nunca su mente y, si
bien no me molesta porque es completamente comprensible, es algo pesado y Cinder
no me cae mejor (ni peor, ojo). Jacin es un personaje que cobrará más
importancia en Winter, estoy
convencida de ello. Sin embargo, en este apenas se le conoce y, aunque tiene
una cierta importancia, es bastante poca (si se le añadían más líneas
argumentales no había quién se leyera el libro…). Se sabe que es un guardia de
Levana y que lo cogieron para el puesto, literalmente, por su cara bonita, pero
hasta ahí. Sin embargo, me cae bien, porque es como el que aporta sentido común
al grupo, y es algo que resulta muy útil, dadas las circunstancias.

La
historia en sí, está bien pero, si hubiera habido una mayor acción, me habría
gustado mucho más. Como ya he dicho, al haber tantos narradores hay muchos
frentes abiertos, y eso ralentiza la lectura y, aunque he disfrutado del libro,
lo cierto es que Cress no es mi protagonista favorita. Yo entiendo que se ha
llevado mucho tiempo en el satélite y que no sabe relacionarse con las
personas, y que no se le puede pedir lo mismo que a Scarlet, por ejemplo, que
es la más normal de las tres, pero su actitud no la comprendo. Esa fascinación
que siente por Thorne, ese amor absoluto y cegador que no la deja pensar en
nada más me ponía algo nerviosa. Todo eso puedo obviarlo, de todas formas, por
lo que he dicho antes, pero lo que no podía aguantar, me enervaba
profundamente, era cuando se refería a sí misma como “una damisela en apuros”.
Vamos a ver, ¡no! ¡Deja de esperar que llegue alguien a salvarte
constantemente! Eso que todos odiamos es lo que Cress muestra abiertamente
durante buena parte del libro y era molesto en grado superlativo. Lo único que
puedo concederle es que ella lo reconoce abiertamente y no se marca un Bella,
pero tampoco es muy bueno… Por suerte o por desgracia (porque ya le cuesta…),
hacia el final del libro logra sobreponerse, y trata de salvarse, aunque sea
porque cree que Thorne no va a ir a por ella. Sobre Thorne, no he hablado
mucho, pero es porque, aunque es el interés amoroso de este libro, no tiene una
relevancia mucho mayor que la que tuvo en Scarlet,
y se debe, principalmente, a su ceguera. Sin embargo, aunque no sale mucho más,
sigue gustándome, y le aporta al libro algo de gracia (porque lo siento, pero a
mí Cress me parece bastante sosa, la pobre…

En
conclusión, Cress es un libro que me
ha gustado, aunque me habría gustado bastante más si se hubieran recortado algo
los distintos puntos de vista, o si se le hubiera metido algo de acción, que la
poca que hay está muy diseminada, o concentrada en el final. Su protagonista es
la que menos me ha gustado de las tres, pero, afortunadamente, logra empezar a
reconducir su actitud hacia el final de la historia, lo que es de agradecer. A
pesar de que este no es mi libro favorito de la saga, lo recomiendo, pues creo
que lo que ocurre en este sirve en gran medida para crear un final apoteósico
para la saga ^^
Los
personajes
Cress,
una lunar caparazón que fue encerrada en un satélite por la traumaturga Sybil a
causa de sus grandes dotes para la informática. Desde ahí espía a los grandes
mandatarios europeos y los mantiene a todos controlados para Luna, pero también
logra ponerse en contacto con la Rampion, la única nave que puede liberarla de
su prisión. Enamorada perdidamente de Carswell Thorne, solo ansía que alguien
la rescate del satélite, algo con lo que fantasea innumerables veces.
Lo
mejor
El
final, sin duda. Es un final de esos que te dejan con muchas ganas de continuar
con la historia. Y Thorne, que sigue siendo Thorne xD
Lo
peor
La
actitud de Cress. En serio, no sabía cómo reaccionar cada vez que se refería a
ella como “damisela en apuros” ¬¬ (lo bueno es que aprendía cómo se decía en
inglés xD). También la poca acción con la que cuenta.