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viernes, 6 de junio de 2014

La gallina de los libros de oro

Todos conocemos la historia de la gallina de los huevos de oro, ¿no? (Para los que no la conozcan, es básicamente una gallina que pone huevos de oro y que es robada por un granjero. Después sus dueños, los gigantes quieren recuperarla pero los matan) Bueno, pues no he podido evitar pensar que ahora pasa algo ligeramente parecido. ¿Nunca habéis leído un libro que os gustó, acabasteis la saga y después os encontrasteis con 10 millones de libros más en la librería? Y sí, estoy hablando de lo que pasa con Cazadores de sombras, junto con muchos otros: al principio eran tres, después Cassandra Clare decidió que tres eran poco y planeó otros tres. Para que nadie la olvidara publicó Los Orígenes y, ahora que se queda sin saga, va a sacar otra, Los Artificios Oscuros, que se centra en Emma Carstairs y tiene lugar unos 4 años después de Los instrumentos mortales. ¡Pero la cosa no acaba ahí! No, tiene planeada una serie para el 2015 sobre los hijos de los protas de Los Orígenes y, más tarde, una saga que siga los pasos de Jonathan Cazador de Sombras (véase, el Cazador de Sombras original).

No me malinterpretéis, no es una crítica en el sentido estricto de la palabra, es más una reflexión porque, a mí, personalmente, me encantaron Los Orígenes pero soy de la opinión en que Los Instrumentos Mortales debieron quedarse en 3 libros porque, la verdad, me parece que ya en los tres siguientes, aunque no es que sean malos, ha sido rizar el rizo y aprovechar el tirón y me da igual que Cassandra Clare diga que lo tenía planeado desde el principio (sí, al parecer tenía planeado nuestro eterno sufrimiento) y diga que por eso dejó algunas tramas abiertas. Que los he disfrutado, bueno, pues sí, pero no me habría muerto por no leerlos y de verdad que agradezco que escribiera los libros sobre Will y compañía pero tengo claro que no leeré los libros sobre sus hijos ni sobre el Jonathan Cazador de Sombras, si acaso, me leeré Los Artificios Oscuros y solo tras ver la aceptación que tienen.

Sin embargo, esto no es algo exclusivo de Cassandra y, debo decir, que ella al menos lo hizo bien. ¿Por qué? Porque los publicó al año o cosa así de que se “terminaran”, algo que no hizo, por ejemplo, Elizabeth Chandler, autora de Almas gemelas (aclaro, así es como se llama la recopilación de los tres libros en español, por separado se llaman diferente). Y lo cierto es que lo que hizo ella, me molestó una barbaridad: Almas gemelas, a pesar de no ser ninguna maravilla, estaban bien y a mí me gustaron (y me gustan), mucho pero la autora, cuando vio que sus libros comenzaban a venderse (supongo yo), decidió que iba a sacar tres más (¿os suena de algo?). Sin embargo, cuál fue mi sorpresa al enterarme de que había escrito el primero ¡hace 15 años! Señora mía, usted no puede decir que lo tuviera planeado desde el principio: no me va a vender gato por liebre. Usted escribió los tres primeros y planeaba dejarlos ahí, en cuanto vio que se vendían al reunirlos en un solo tomo, vio el cielo abierto y se apresuró a escribir tres más. Y no, en su caso no vale que diga “lo tenía planeado desde el principio” porque usted no dejó abierta ninguna trama que pudiera aprovechar por lo que tuvo que resucitar personajes, provocar daños y sufrimientos para poder seguir exprimiendo la saga. ¿No habría sido más fácil escribir otros libros? Porque ahora, lo que está haciendo es, básicamente, cargarse los libros y lo sé sin leerlos: para mí, el final del tercero era perfecto tal y como estaba, así que no lo estropearé con los siguientes.

Como podéis ver, me molesta mucho que, en cuanto sus libros se venden, los autores escriben más y más libros de lo mismo, hasta que ya no tienen sentido. Cassandra Clare, por lo menos, ha creado un mundo en el que puedes meter gran cantidad de entresijos y, con la imaginación que tiene esta mujer, el resultado es, cuando menos, aceptable, pero esto no pasa con todo y no sé por qué nadie les dice que corten el rollo y lo dejen tal y como están.
Antes de irme, tengo que deciros un par de cosas: la primera, ¡¡¡somos 50!!! Sí, lo sé, no son muchos, pero yo estoy súper contenta, así que muchas gracias a todos lo que siguen mi blog :) Y lo segundo: voy a estar algo ausente esta semana, que tengo los finales (nooooooo y siiiiiii, ¡que acabo!), así que lo siento, pero no podré subir muchas cosas esta semana :( Bueno, esto era todo. ¡Qué paséis un buen finde!

martes, 1 de abril de 2014

Hoy toca hablar de...

Cosas que no me gustan en relación a la lectura/ los libros


Sé que en un principio, el título puede parecer un poco raro, porque me encanta leer pero tiene su razón de ser. Esta entrada tiene que ver con aspectos relacionados con la lectura y que a mí me molestan.

1. ¿A ti de verdad te gusta leer? Esto es algo que no soporto, cuando yo estoy sentada leyendo uno de mi libros tochos y con letra pequeña tan tranquila y llega algún anormal, se acerca a mí y me pregunta, sonriendo como si fuera una especie de broma, a lo que yo, le respondo como una persona normal *Valquiria saca un yunque de su espalda* y, muy lentamente, le miro con todo mi desprecio y le pregunto: “¿Y tú qué crees? *Pregunta mientras le atiza con el yunque* antes de volver a mi libro sin dirigirle una sola mirada más.

2. Que la gente abra los libros por la mitad. No sé si queda claro los que quiero decir, me refiero a esas personas que llegan, cogen el libro, lo ponen en la mesa y lo abren de tal manera que ambas tapas terminan en la mesa. Es algo que no puedo soportar, principalmente porque el ver los libros así, me duele. Si el libro no es mío, bueno, me duele pero no digo nada pero, si el libro es mío, pongo el grito en el cielo y no le dejo que vuelva a tocarlo.

3. Que la gente doble los libros hacia atrás. Vuelvo a no saber si me he expresado correctamente. Lo que quiero decir con esto es que hay personas que, cuando leen un libro de pasta blanda, lo doblan de tal manera que ambas tapas se tocan, retorciéndolo de una manera antinatural, y eso también me duele y me dan ganas decirle a la persona que lo hace: “Dóblate tú como si fueras el libro, a ver qué te parece” aunque, de nuevo, no lo hago porque el libro no es mío. *Valquiria se acerca a esa persona y la amenaza si ve a alguien hacer eso con sus libros…*

4. Que me dejen una saga a la mitad. Supongo que esto es algo que a todo buen lector le repatea: tú te compras los cuatro primeros libros de una saga y, cuando ya llevas tres años esperando a que salga el quinto y último, primero esperando pacientemente a que el autor lo publique y después a que lo traigan a España, te enteras de que NO VAN A HACERLO, por lo que te quedas destrozado, miras la pantalla del ordenador y te desesperas, que es más o menos lo que me ha pasado con Legacy, de Cayla Kluver, del que solo me falta leerme el tercero y, ahora, o me leo una traducción no oficial (cosa que odio), o me lo leo en inglés (y no hay ganas).

5. Que me digan que leo rápido por presumir. Vamos a ver, alma de cántaro (madre de mi vida, ¡hablo como mi última profesora de lengua!), que tú leas a una velocidad inferna no quiere decir que todos lo hagamos y yo, soy una persona que desde siempre ha leído muy rápido, de modo que no sé a qué m***** viene decirme eso ahora, sobre todo porque, a la gente le da igual lo rápido que leas, no es un gran teme del que presumir.

6. Estados Unidos. No me malinterpretéis, no odio Estados Unidos, ni me disgusta (a veces sí), ni nada de eso, es solo que llega un momento en el que harto de Estados Unidos porque, vamos a ver, ¿soy la única que se ha dado cuenta de que PRÁCTICAMENTE TODOS LOS LIBROS QUE TE LEES ESTÁN AMBIENTADOS ALLÍ? Porque lo cierto es que casi todas las distopías se ambientan allí, véase: Divergente, la Trilogía del Jardín Químico, los Juegos del Hambre… Y la verdad, que me parece muy bien el sentimiento de amor a su país pero, cuando hay tropecientos millones de sagas ambientadas allí, me harto, sobre todo porque me parece demasiado increíble que ¡¡¡¡SIEMPRE SOBREVIVA ESTADOS UNIDOS!!!! *Valquiria estrella la frente contra la pared, saturada*


7. El precio de los libros. Sí, sé que es algo que disgusta a la gran mayoría porque, señoras y señores, ¡el dinero que poseo no es infinito! Para la enorme desgracia de mi corazón. Y, aunque me encantaría que no fuera así, no me puedo comprar todos los libros que me gustaría, porque el dinero no crece en los árboles… Así que, los que deciden el precio de los libros, que miren los gatitos y les prometan que van a cambiarlos a uno más favorable para nosotros los lectores xD

8. La gente que llega y te molesta mientras lees. Esto me repatea. No puedo entender que, cuando yo estoy leyendo, llegue alguien y me moleste con cualquier tontería. Yo comprendo que la gente me hable pero es que, ¡siempre parece que saben cuándo en una parte importante de la historia! Y lo peor es que, normalmente, yo quedo totalmente absorbida por el libro y tienen que llamarme varias veces, sin pensar que me están molestando.*Valquiria les pega con el yunque de nuevo, esperando que pillen la indirecta*

9. Usar las solapas de los libros como marca páginas. Esto es algo muy personal pero es que, al igual que con los dos hábitos de lectura que he dicho antes, no me gusta nada porque se me deforman los libros y a mí me gusta leer libros que, si bien no son nuevos, por lo menos lo parezcan…

10. Prestar libros y que no me los devuelvan. ¿A quién no le molesta esto? ¿A quién no le fastidia el prestar libros y que no te los devuelvan? A mí no me importa prestar libros, de verdad que no, pero me gusta recuperarlos dentro de un plazo de tiempo razonable (acá, sobre un mes y medio máximo), si no, me desespero y hago cosas que normalmente no hago, sobre todo, si esos libros, además de ser devueltos 15 años después, no están en perfecto estado, exactamente como yo los presté *Valquiria afila la guadaña…*




11. Que la gente me mire mal porque leo o fangirleo. Vamos a ver, a mí me gusta leer, emocionarme con la historia, enamorarme de los personajes y gritarle a los personajes estúpidos y decir que merecen la muerte. ¿Te molesto? No, así que, ¿por qué la gente te mira mal o te llama "friki" por hacer cosas como esta? Si hay gente que se obsesiona con los actores, deportistas y un largo etcétera, ¿por qué yo no puedo hacer lo mismo con los libros/ personajes?


Y hasta aquí esta entrada. Espero que os haya gustado y, si hacéis alguna de las cosas que he puesto aquí arriba, espero no haberos molestado porque, aunque no me gustan, respeto que haya personas que lo hagan y jamás os pegaría con un yunque ni nada de eso y no porque no pudiera encontrar uno. Os agradecería mucho que todos aquellos que queráis decirme cosas que tampoco os gustan, me lo digáis, que me encantaría saberlo :D

lunes, 10 de marzo de 2014

Reflexiones y dudas existenciales

Me aburro. Simple y llanamente. Mientras ponen a mi lado una música horrible que en otro tiempo me gustó (¿cómo pasó eso?) me aburro y no tengo ganas de hacer una reseña. Hoy, solo quiero hablar de cosas aleatorias como de esos libros que le gustan a todo el mundo pero que a mí me traen un poco sin cuidado. Y se me ocurrió hacer esto: Reflexiones y dudas existenciales, que sería una forma de hablar de otras cosas y también, una forma de saber más sobre vosotros. En realidad, no serían dudas existenciales ni nada, pero, no sé, me entraron ganas de llamarla así... Y hoy, como ya he dicho antes, toca hablar de:

Libros que gustan a todos y que a mí... Como que no


Siento lo del título largo pero siempre me salen así XD.

El primer libro sería El Senor de los Anillos. Sí, lo sé, para muchos es poco menos que una blasfemia pero a mí ni me hizo ninguna gracia. Le tenía asco a Frodo, me ponía de los nervios y me parece que sin Sam habría ido de culo, cuesta abajo, y sin frenos. (Cómo cuando está él, solo que Sam lo remolcaba... ¬¬) Intenté leerlo, de verdad que sí, pero no llegué más allá de Rivendel. Al principio no quería leerlo por una cosa rara que en realidad fue culpa de mi madre (ya os lo contaré en otro momento) pero, cuando lo empecé, no pude terminarlo, lo siento.




Otro que a muchos gusta pero que a mí no es que me gustara mucho es Divergente pero despertaba verdadero furor entre las masas y a mí... Como que no. No me pareció un mal libro pero tampoco era ninguna maravilla... Lo cierto es que no he leído ni Insurgente ni Leal pero tampoco tengo pensado hacerlo.   Quise intentarlo pero cada vez que lo miraba en mi estantería, se me quitaban las ganas y al final, decidí no hacerlo y le regalé el primero a mi hermana.





Este es un libro que me regaló una amiga y que a varias chicas que conozco les encanta pero yo no pude con él: se trata de El nombre del viento. No sé cómo describir este libro con palabras que no sean: tostón, aburrimiento y soporífero. He leído pocas reseña suyas pero todas lo tildan de fantástico y yo me aburría soberanamente con él. Y el segundo, que también me regaló una amiga, me pareció más de lo mismo. No soportaba a Kvothe y me parecía que no avanzaba. ¡Nada de lo que decía ayudaba a entender por qué estaba allí haciendo lo que hacía! Y no es que no me gustara porque fuera largo porque esos libros me encantan si no porque me parecía que no estábamos más cerca que al principio de averiguar por qué acabó de posadero.


Este libro y el siguiente ya os conocéis pero me decepcionaron mucho. El primero, Loba, no es que sea mundialmente conocido pero todas las reseñas que leí, menos una, decían que era fantástico y yo lloraba por dentro mientras lo leía (el libro, no la reseña), presa de la desesperación más absoluta mientras esperaba que alguien demostrara algo de iniciativa o a que comenzara de verdad la historia y dejaran de contarme la vida y milagros de TODOS Y CADA UNO de los personajes. Por suerte o por desgracia, antes de que eso pasara, tiré la toalla.





Este, también es un clásico aquí en el blog: La Guerra de las Brujas, un libro que me enteré hace poco se convirtió en un best-seller pero yo simplemente no logré conectar con ninguno de los personajes, y con la que menos, fue con la protagonista, Anaid, que me pareció sufrió una involución a lo largo del libro hasta convertirse en una niña pequeña, caprichosa y llorica. Y a este también le di gran cantidad de oportunidades pero no hubo manera...






Y eso es todo por hoy. Espero que os haya gustado y que me digáis qué otras cosas puedo poner u otros temas de los que puedo hablar. Un beso.

¿Qué os ha parecido?
¿Coincidís conmigo en alguno?
Contadme :)


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