¡Hola, mis lectores! Hoy os traigo una reseña de un libro que acabé hace ya un par de semanas. La verdad es que no sé qué me pasa, porque este es un libro que, si bien no ha tenido reseñas de diez, ha gustado, y bastante más que a mí, pero la verdad es que personalmente, no he salido convencida de su lectura. Lo dejaré para que lo leáis por vosotros mismos, pero de verdad que no sé qué me pasa con libros así xD
Saga: El libro de Sarah (1/3)
Nombre: La fortaleza del tiempo
Autor: Vicente García
Páginas: 512
Editorial: Dolmen Editorial
Reseña: (Sin spoilers)
Sarah tiene una vida
perfectamente normal, y hasta algo aburrida. Su mayor problema es haberse
mudado y no poder permanecer en contacto con sus amigos. Sin embargo, esto
cambia cuando se encuentra cara a cara con un doble exacto de sí misma. Por
tener, tiene hasta sus mismos teléfonos. Sarah sigue a su doble y se encuentra
en un mundo que nunca habría imaginado, y descubriendo un peligro inimaginable.
Mi opinión: (Con spoilers)
La historia
La protagonista empieza con
Sarah, nuestra protagonista, saliendo del colegio. Tiene una vida de lo más
anodina, y su mayor preocupación es cómo mantener el contacto con sus amigos
después de que su madre insistiera en mudarse a otra zona de Londres. Lo último
que esperaba era encontrarse cara a cara con un clon suyo y que la acusaran de
haber robado algo, cuando ella no había sido. A partir de entonces, su vida da
un giro radical y, tras seguir a su doble como si del conejo se tratara, Sarah
se encuentra inmersa en un mundo que jamás habría podido imaginar. Un mundo que
contiene magia, universos paralelos, realidades diversas, y que corre un
peligro enorme, al borde del colapso. Sarah se encuentra en el ojo del huracán,
la última de una larga lista de clones que han pasado por la Fortaleza,
intentando averiguar los planes del Enemigo. Sarah no tiene intención de
convertirse en una elegida, ni en la que salve el mundo, pero acepta tomar el
lugar que le han preparado. Empieza a recibir clases y a investigar sobre esta
nueva realidad que ha descubierto mientras que el Enemigo continúa avanzando y
destruyendo los distintos mundos. Sarah deberá investigar y recabar información
sobre él, averiguar cómo vencerlo, si no quieren acabar todos muertos…
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| Le faltaban cosas... |
Si os soy sincera, El libro de Sarah me llamó muchísimo por
su portada. Después, la sinopsis que hablaba de universos paralelos me fascinó,
porque soy una auténtica friki de estos temas, así que lo cogí del tirón. Sin
embargo, debo confesaros dos cosas: la primera, que no ha sido lo que esperaba.
La segunda, que no sé cómo se llama el libro. Yo pensaba que era solo uno y que
era: El libro de Sarah, La fortaleza del
tiempo. Ahora resulta que es trilogía y no sé cuál es su nombre, pero yo lo
llamaré Libro de Sarah. Si después
resulta que se llama de otra forma, lo siento, pero no tenía forma de saberlo.
Aclarado esto, sigo con la reseña. Como ya he dicho, el libro tenía buena pinta
y yo sentía mucha curiosidad por leerlo pero, lamentablemente, no ha terminado
de gustarme. Esto se debe a que, sin haber leído realmente reseñas (creo que
solo dos), me había creado muchas ilusiones, pues, como ya he dicho en muchas
ocasiones, soy una gran fan de los universos paralelos y leer sobre ellos me
apetecía muchísimo. Por desgracia, me parece que el tema no está tan
aprovechado y explotado como podría. Me parece que tenía unos buenos elementos
y no aprovecha casi ninguno. No conseguí conectar con la protagonista, a quien
cada vez me entraban más ganas de pegar por repelente insufrible, los
secundarios eran absolutamente secundarios y no sentí que los conociera lo más
mínimo. La introducción de personajes literarios y referencias a series,
películas, libros…, prometía muchísimo, pero al final me hartó y no fui capaz
de disfrutarlo lo más mínimo. Es más, cuantas más referencias metían, menos me
gustaban. Para rematarlo, me pareció que el libro se estancó y no había forma
de que aquello avanzara.
Lo sé, parece que no me gustó
casi nada del libro y, por desgracia, me temo que fue así. Lo único que
disfruté fue la premisa del libro, que me pareció interesante, y el final, que
fue lo que me leí de un tirón y la razón por la que le subí la nota. Tuve
varios problemas con el libro pero uno de los mayores fue Sarah, su
protagonista. Por lo general, el protagonista de un libro puede caerme más o
menos mal pero no suele influirme demasiado. Por desgracia, este no ha sido el
caso. Sarah me ha resultado una protagonista repelente en grado superlativo.
Era una sabihonda marisabilla a la que no pude aguantar. Yo soy la primera que
reconoce que, a veces, puedo resultar algo repelente por usar palabras más
complejas, pero lo de esta mujer era excesivo. Empezaba a soltarlas con total
tranquilidad, como si todo el mundo hablara así y, lo peor, ¡todos la
entienden! Estoy convencida de que tú te plantas delante de un pobre transeúnte
desprevenido y le lees un pasaje del libro o algunas de las perlas de Sarah y
el pobre desgraciado te mira con cara de: WTF? Porque, en serio, nadie habla
así, y menos una chica de 16 años (y lo digo con conocimiento de causa. Ni yo
soy tan repelente). Por tanto, con Sarah me resultaba difícil congeniar,
primero porque no sentía que la conociera lo más mínimo, segundo, porque me
resultaba una sabihonda y tercero, porque muchas de sus reacciones no me
parecían realistas. A mí me sale un nota y me dice que si me meto a través del
espejo llego a un universo paralelo porque yo puedo ir a numerosas realidades
alternativas y yo lo último que hago es ponerme a charlar tan tranquilamente
con él. Todas las cosas que le explicaban las pillaba al vuelo y no dudaba de
nada. Además, su perenne discursito de “no me convirtáis en salvadora” y todo
ese blablablá me resultó de lo más cansino. Que sí, que entiendo que tú no vas
a salvar el mundo pero ¡no hace falta que me lo repitas cuatro veces! Y,
sinceramente, no creo que lo más normal con esa actitud sea quedarte donde
quieren usarte para salvar el mundo…
Un problema que tuve con el libro
fue el estilo del autor. Si bien hay gente que odia un libro si tiene instalove o no congenia con los
protagonistas, en mi caso un libro no me gusta todo lo que podría si el estilo
del autor no me convence. Sinceramente, y no pretendo que esto suene ofensivo,
es mi humilde opinión, me parecía que el autor se había tragado un diccionario
y estaba vomitando las palabras en el texto, demostrando que sabía su uso y
significado. Sí que sabía lo que significan y cómo se usaban pero el resultado
era un texto que me resultaba redundante. Frases como “lava sulfurosa” me sacaban
de la historia porque la lava en sí es sulfurosa, por lo que el adjetivo me
parecía innecesario. Esto se repetía en innumerables ocasiones, y es una de las
razones por las que no me gustaba la protagonista, debido a que se narra la
historia en primera en persona y la protagonista hablaba así. Bueno, ella y
todos, algo que de verdad que me desagrada. Esto que voy a decir ahora es
puramente personal y probablemente a los demás no os importe, pero no podía
dejar de mencionarlo. Si habéis leído la sinopsis, habréis visto que aparecen
personajes literarios y tal. Y aparecen, sin duda, y hay numerosas referencias
a la cultura popular pero, en mi opinión, son demasiadas. Sarah no hace más que
mencionarlas: “esto me recuerda a Star
Trek”, “anda, mira, ¡esto es como Piratas
del Caribe!” y así. Yo soy la primera que las menciona en la vida real pero
aquí me parecían metidas a presión. No sé por qué, pero me resultaba muy
forzado y me sacaban de la lectura. Es muy probable que sea manía mía, pero
tenía que decirlo.
Sobre la historia, debo decir que
es bastante original, sin duda. Como ya he dicho hasta la saciedad, tengo
debilidad por los universos paralelos y, en este caso, me parecía muy
interesante. Tras haberlo leído, me sigue pareciendo muy interesante. Por
desgracia, me parece que esto no está todo lo aprovechado que hubiera podido
estar. Por una parte, llega un punto en el que la historia se estanca y no hay
forma de que eso avance. Sarah se dedica a recibir (o más bien, a mirar),
clases de magia y se tira así medio libro. Además, ella realmente solo viaja a
un universo paralelo, sin contar la Fortaleza en sí. Podría haber habido
subtramas interesantes pero la que más me interesaba, la que parecía que era el
hilo conductor, la del padre, se abandona a los pocos capítulos y no se retoma
(por encima), hasta el último. Lo siento, pero yo quería mucha más chicha de
ahí. Si fuera mi padre el desaparecido, ¡yo no dejaba piedra sobre piedra! Pero
nada, aquí Sarah pasa de un extremo a otro: de estar hundida por su ausencia a
no acordarse de él. Perdona, pero ¿qué me estás contando? Y, ¿recordáis que
siempre me quejo de que no hay suficiente base para el mundo? El libro de Sarah no es el caso pero aquí
me ha parecido hasta excesivo. Ella se lleva varios capítulos leyendo un libro
sobre este tema y, si bien me parece perfecto que te cuenten lo que ha pasado y
tal, podían haberlo dosificado un poco más y no haberlo puesto todo en plan “tocho”.
Lo último que quiero decir es que los secundarios no me gustaron. Hay pocos que
realmente sobresalgan pero uno de ellos atraviesa un cambio brutal, hasta el
punto que parece que le han hecho un cambio de personalidad. No soy solo yo la
que lo piensa, también Sarah, y no me cuadra lo más mínimo. Comprendo que la
gente puede darse cuenta de que obra mal y cambiar, pero lo suyo es excesivo. Y
es que, aparte de él, nadie más cambia. Sarah no, y los secundarios como
Anticuario (los nombres tienen tela, pero también tienen un paso), parecen
tener un solo rasgo dominante. De todas formas, muchas veces sus apariciones
son tan fugaces y esporádicas que no merece la pena que cambien porque no tiene
sentido.
En definitiva, El libro de Sarah es un libro que podría
haber dado mucho más de sí. Su protagonista no me convenció en ningún momento y
los secundarios apenas si recibían unos pocos segundos de atención antes de
desaparecer, en muchas ocasiones, para siempre. La trama prometía pero la
principal se estanca y las secundarias se esfuman como si jamás hubieran
existido. Hasta la propia trama del Enemigo es floja, pues solo se le menciona
una y otra vez hasta el final del libro y ni aún entonces tiene cara (supongo
que, o bien es queriendo o se sabrá en los próximos libros, pero yo quería más
información en este). El estilo del autor no es para mí, era demasiado
redundante y eso hacía que la protagonista pareciera una marisabidilla. Parece
que no me ha gustado y, si bien es completamente cierto que no me ha
convencido, tampoco lo he odiado. Simplemente me parece que está
desaprovechado, pues el mundo me ha gustado y la trama podría haber sido
interesantes. Por desgracia, a mis ojos se queda a medio camino, en una especie
de “quiero y no puedo”. Puede que lea el segundo o puede que no, ya lo veré
cuando salga.
Los personajes
Sarah,
nuestra protagonista. No es un personaje que me convenciera, si os soy sincera.
Es muy sarcástica y una bocazas, lo que en más de una ocasión le causa
problemas. Sin embargo, no me convencía porque fui incapaz de empatizar con
ella. Es luchadora y decidida pero muchas de sus reacciones me parecían poco
creíbles y de pronto tira por la bordo (en mi opinión), sus preocupaciones por
su padre y ni se acuerda de su madre. No es mala protagonista, pero no entrara
en la lista de las más memorables.
Lo mejor
El mundo es muy completo y original,
sin duda.
Lo peor
La historia está desaprovechada
en mi opinión. Podría haber dado mucho más de sí pero se estanca y no avanza.






















